Al volante con DR: Etapa 19 Llegamos a Segovia

Etapa 19   Peñafiel-La lastrilla (Segovia)

 

Hoy llegada al hotel Cándido en Segovia a las 10 de la noche, casi cerrando el control en la cena. Gran Hotel, pero con mucho ciclista: Katiusha, Movistar, Euskaltel, Cofidis….todo el mundo enganchado a la red y es imposible que la conexión wifi funcione  correctamente.

Cuando nos acercamos a Madrid, el número de invitados se multiplica por diez y hay que ir a buscar a muchos a Madrid: aeropuerto, renfe, hoteles………los últimos días es un no parar.

Después de la etapa de hoy, hemos tenido que ir a Madrid a llevar a unos invitados a la estación de tren, y ya sabéis lo que es Madrid un viernes por la tarde. Que si no había quedado cansada del coche, pues hemos puesto la guinda.

Comenzamos la etapa en Peñafiel, con mis invitados de Cofidis: Manuel, Luis y esposa. Manuel es el director comercial de Cofidis y Luis es un cliente de Cofidis que además tiene el Club de Ciclismo de Marín de Pontevedra. Ya os imagináis, no?  Un amante del ciclismo lo que ha podido disfrutar en la etapa. Etapa que ha sido de transición hasta los últimos kilómetros, la entrada en Segovia ha sido muy bonita y rebuscada y claro los sprinters puros hoy lo tenían difícil.

La escapada se ha hecho muy pronto y nosotros rápidamente nos hemos puesto detrás de ella para disfrutar del momento. Tampoco hemos parado mucho porque el helicóptero salía en el kilómetro 40 de la etapa. Cuando les he dejado me he ido a comer un bocata que me había regalado Ximo de Shimano. No sé cómo me las arreglo pero siempre “pillo cacho”. Bueno, rico el bocata de chorizo y tortilla. Y como entre unos y otros me tienen muy bien cuidada, porque me deben ver algo desmejorada, se han parado Coronel y Agustín ( conductor y comisario cronometrador) y me han regalado una coca cola y unos chicles. Muchas veces me quejo de mi condición de mujer, pero es verdad que esa condición hace que muchos de mis compañeros sientan hacía mí un cariño, o al menos eso me transmiten.

Cuando recojo a mis invitados en el kiómetro 80 aproximadamente, nos vamos al avituallamiento a ver que se cuece y como hoy viene, Toribio del Andalucía, escapado pues nos volvemos a quedar en su coche para ver cómo le entrega Bernardo la bolsa de la comida. Y allí también me tenían preparado otro bocadillo con mi nombre. No me lo puedo creer, yo no creo que este tan delgada para tener que comer tanto y es que me recuerdan a esas madres pesadas que continuamente dicen a sus hijos: come que te estás quedando muy delgada.

Es broma, estoy muy agradecida del trato que tiene mucha gente hacía mí. Este deporte es lo que tiene, que la mayor parte del “mundillo” lo comparte todo. Ciclismo es diferente, si ganas una carrera, es por huevos, no es porque tu rival te ponga la zancadilla y te vaya al suelo. Es la grandeza de este deporte, no hay patadas ni faltas, ni entradas como en futbol, y que conste que no lo critico, porque me gusta eh?, simplemente digo que es diferente. Cada uno tiene sus reglas y su filosofía, por eso me gustan los dos deportes, además de estar con una persona relacionada con el futbol y me  ayuda a comprenderlo y a verlo desde otro prisma, al igual que yo hago lo mismo con mi deporte, el ciclismo.

Cuando hemos llegado a la meta, rápidamente el coche  a pasar la revisión rutinaria y a llevar al maillot hacia podium Hoy no ha sido difícil, he cogido a Purito prácticamente en la puerta del pódium y Clark, montaña, ha llegado un poquito más tarde y lo he llevado a la puerta, sin ningún problema.

Hacía tiempo que no estaba tan en contacto con los corredores porque no me gusta ver el sufrimiento del rostro en la llegada, porque siempre pienso lo mismo: ¿yo sufría tanto? ¿Cómo se puede sufrir tanto? Ahora ya me he acostumbrado y apenas miro sus rostros, simplemente me dedico a buscar al maillot y a intentar que no me pillen o que yo no pille a ninguno.

Hoy es hora de terminar y como tengo problemas  para cargar las fotos porque ya os he dicho que las líneas están muy saturadas, voy a ir terminando que mañana toca una carrerita por Segovia, que es una ciudad que me encanta para correr, tiene muy buenos alrededores y la altitud justa para no sufrir, tipo Salamanca.

Mañana ire cargando las fotos en el twiter porque hoy me está resultando imposible.

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