La Vuelta al volante con Dori Ruano. Etapa 8

Etapa 8  Lérida-La Colllada de la Gallina

Hemos empezado la  etapa con un poquito de emoción. En la neutralizada hemos tenido nuestro minuto de gloria. Como esto lo lea Abraham Olano, me mata.

He querido apurar tanto hasta la cabeza del pelotón y las calles de Lérida eran tan estrechas, que en una rotonda me he encontrado el pelotón por la izquierda.

¡Tierra trágame!  Es lo primero que he pensado, Dori pisa el acelerador y lárgate de aquí que va a venir Mariano ( regulador de carrera ) y te va a matar

Lo mejor es que mis invitados ( La Jefa de la caravana publicitaria de Cofidis y su acompañante) han flipado, alucinaban en colores y eso que no les entendía muy bien porque eran franceses.

Hemos estado hablando toda la etapa en Ingles porque no sabían nada de castellano, pero a mí me ha venido genial para entrenar el idioma, que si no lo practicas se olvida.

La carrera, loca, loca, a toda mecha. Hoy el pelotón no quería “dejar” la escapada, prueba de ello que las tres primeras horas de carrera se han hecho a media de 46,300 kms/h.

Cuando por fin se ha hecho la escapada, mis invitados ya estaban montados en el helicóptero, puesto que los he dejado en el kilómetro 60 de carrera.

Era tanta la velocidad que en el kilómetro 10 se ha quedado el dorsal 127, el italiano Salerno del Liquigas, que seguramente haya venido a la Vuelta a “dar una vuelta”. Pero es que el kilómetro 38, se han quedado de nuevo, diez corredores. Me imagino que aún estarán subiendo la Collada de la Gallina.

Cuando he recogido a mis invitados en el kilómetro 123 de carrera, ya se había formado la escapada, que llevaba más de 9 minutos al pelotón y la alegría de ver a Cameron Meyer, un campeón del Mundo de Ciclismo en Pista, al cual no conocí personalmente, pero al que sigo desde hace tiempo por el potencial  que tiene: ocho Campeonatos del Mundo en su palmarés, entre juvenil y élite: persecución individual, por equipos, madison y puntación…..Vamos, todo una máquina. Y hoy ha estado a punto de llevarse la etapa, si no hubiera sido por el empeño de Froome y los Sky.

El puerto de “La Gallina”, impresionante. Me ha encantado para verlo y subirlo en coche porque en bici, hoy por hoy, lo tendría que subir con la bici de montaña.

En la llegada, cuando todos estábamos esperando a Contador, hemos visto como Valverde y Purito han sacado la punta de velocidad (¿subiendo?) y han entrado por delante. Alejandro ha vuelto a ganar la etapa.

Tenemos una vuelta muy entretenida, emoción hasta el final, tres españoles y un británico. Me gusta, me gusta.

 Acabada la etapa lo primero que he hecho es ir a buscar el hotel y un bar donde poder ver a la Real Sociedad-Celta de Vigo, que jugaban el segundo partido de Liga de la temporada. Preparada con mi chaqueta del Celta para animar a los chicos de Franky con la visita de mi amiga Blanca ( exciclista ), su marido Ricardo y el pequeño Marc.

Los tres hemos estado empujando para conseguir los tres primeros puntos del año, pero parece que se están resistiendo. El equipo acaba de ascender y aún no está confeccionado, es normal. Tengo mucha confianza en el trabajo  de Paco Herrera y su cuerpo técnico.

Hemos cenado los cuatro y nos hemos puesto al día porque hacía dos años que no nos veíamos. Pero es lo que tiene el ciclismo, amigos por todas partes, y de los buenos. Eso no se paga con dinero. Puedes tener todos los títulos del mundo, pero como no tengas amigos con los que poder compartir penas y alegrías, no eres nadie.

Así  que la derrota del Celta ha sido  dura, pero con amigos,el rato se pasa mejor. Ahora sólo quedar pensar que el lunes estaremos en Galicia y llegamos a mi segunda casa.

Dori Ruano Sanchón

www.doriruano.es

Cameron Meyer a la llegada de la Collada de la Gallina   Meyer a la LLegada del Alto de la Collada de la Gallina

    Vista aerea de la Collada de la Gallina     Vista Aerea de ”La Gallina

             Blanca y Dori en el descanso de la Real Sociedad-Celta de Vigo